Con el Modernismo, Cataluña realizó una de sus aportaciones más originales y significativas al arte universal. No obstante, esta realidad compleja y plural que denominamos Modernismo tiene muchas facetas y está en parte por descubrir. Sitges y el Cau Ferrat fueron el punto de encuentro y de reunión, en torno a Santiago Rusiñol, de un grupo de artistas e intelectuales en los que latía la inquietud creadora y antiacadémica. Y desde aquí abrieron Cataluña a las corrientes europeas más inovadoras del momento. Desde el instante mismo en que se promulgó la Ley de Libre Comercio con América en 1778, los sitgetanos acogieron con entusiasmo las posibilidades que les abría esta ordenanza y embarcaron hacia el Nuevo Mundo para dedicarse al comercio, para hacer "la carrera de América", cómo se decía por aquel entonces. La pérdida de las colonias de Cuba y Puerto Rico y, más aún, la evolución política y económica, tanto en nuestro país como al otro lado del Atlántico, acabaron, a finales del primer tercio del siglo XX, con la emigración sitgetana a América. Tras muchos años en Cuba o Puerto Rico, los sitgetanos que se habían trasladado a América para trabajar y que habían ahorrado hasta la última peseta, un buen día decidían volver a casa para pasar los últimos años de su vida. En Sitges, y también en Vilanova i la Geltrú y en Sant Pere de Ribes, les llamaban americanos. Las aspiraciones más comunes de los americanos eran el regreso a Sitges y la construcción o rehabilitación de una casa para instalarse con una comodidad razonable, vivir de las rentas conseguidas y empezar una "nueva" vida. Por esta razón, las casas de los americanos han constituido desde siempre una nota típica de la arquitectura de Sitges. La evolución de las reformas y de la construcción de las casas de los americanos puede seguirse a través de los libros capitulares del municipio, y en ellos puede observarse el condicionamiento de las circunstancias de cada momento o época: económicas, técnicas, operativas y legales. En esta evolución y en este progreso influyeron tanto las aportaciones económicas de los americanos como su actuación social y sus formas de vida. |